Uno de los personajes más queridos de la serie es el Tótem, un pilar amarillo deslizante que ayuda a Ida en su búsqueda. A pesar de no tener rostro ni voz, el Tótem transmite personalidad y lealtad, convirtiéndose en una herramienta esencial para resolver acertijos y un verdadero compañero en el solitario mundo de los monumentos.
